Empezamos esta andadura como se empiezan las cosas: muchísima ilusión, muy pocos recursos y ninguna idea de lo que suponía embarcarnos en este proyecto. Eran tiempos donde el último torneo se jugaba en El Club de Campo El Tiro, campo histórico donde los haya y donde muchos de nosotros aprendimos a jugar. Aunque ahora tiene 9, en su día fue un campo de 5 hoyos con greenes de tierra batida, donde la bandera era un cazo que hacía imposible meterla sin haberla quitado antes, donde no se podía botar la bola en ese green completamente circular de 4 metros de diámetro y donde cuando llovía se producían tanto surcos que acababan en el agujero como charcos que hacían imperar la ley del «agua y uno más». Y cuando se secaban dejaban un «guá» de 1 metro de diámetro que los volvía muy fáciles de domar.
Caleb Soler llevaba tiempo queriendo montar algo (él siempre quiere montar algo), más aún desde que empezamos a jugar el Circuito RTD de nuestros amigos pilaristas, con quienes nos pegamos una vez al año en la ya famosa Cuco’s Cup, y reunió a Emilio Rodríguez, Antonio Valencia, Javier Armijo y Javier Heras para parir el ADG.
Teníamos claro que no podíamos parecernos al RTD, más bien complementarnos, y eso nos llevaba a que debía componerse de torneos medal y no stableford, sólo contarían una serie de torneos y por último que el torneo final sería en El Tiro y de asistencia obligada para poder optar a premios, en metálico of course.
La primera edición fue un ejemplo claro de lo que éramos: pocos y con muchas ganas de pasarlo bien. 5 torneos de los cuales sólo contaban 4 para puntuar. En la segunda edición ampliamos a 6 torneos y 4 puntuables con el objetivo de convencer a más gente y en la tercera edición lo llevamos a 7 torneos y 4 puntuables. Esos 3 años lo pasamos en grande y aunque en cada edición conseguíamos más participación, había cosas que no terminaban de convencernos. Así que en la cuarta edición le dimos el primer gran giro al formato del ADG Tour: prescindiríamos de El Tiro como sede para la disputa del último torneo y sería La Faisanera el campo elegido para tan magno evento.
Pero fue en la quinta edición donde el ADG Tour dio el paso más importante para su consolidación: habría 4 torneos clasificatorios para que 24 jugadores se disputasen el trono en una Gran Final en La Faisanera. Además, en vez de ser en metálico, los premios serían viajes a destinos de Golf.
Desde entonces este ha sido el formato de juego del ADG Tour. Y creemos que ha sido un acierto porque no sólo las peticiones para poder jugar han crecido año a año, sino que poco a poco se han incorporado colaboradores para ayudarnos a subir el nivel de los premios otorgados. En lo que respecta al número de jugadores que se clasificarían para La Gran Final, en la sexta edición se mantuvo en 24 y en la séptima 28. En la octava edición, además de ampliar a 32 jugadores y por creer que el día de la Gran Final es un día de disfrutar cuantos más mejor, optamos por celebrar una final de consolación para todos aquellos jugadores que no se habían clasificado para La Gran Final… ¡y tuvo muy buena acogida! Y ya el pasado año ampliamos el número a 36 jugadores.
Siempre hemos pensado que había espacio de mejora y esto es lo que nos ha ido moviendo durante todos estos años. Pero lo mejor ha sido ir creciendo con todos vosotros. Por eso, y con motivo del 10º aniversario del ADG Tour, nos ha parecido bonito hacer este recorrido histórico.